Todos los Santos y Fieles Difuntos: el 1 y el 2 de noviembre
El 1 de noviembre la Iglesia celebra a todos los santos y el 2 reza por todos los difuntos; en España son los días de ir al cementerio, llevar flores y recordar a los nuestros. Aquí tienes qué significa cada día, las costumbres que siguen vivas y cómo pasarlo si este año no puedes ir o si es el primero sin esa persona.
Qué se celebra cada día
Son dos celebraciones distintas, aunque vayan seguidas. El 1 de noviembre, Todos los Santos, se celebra juntos a todos los santos. Es un día para mirar a quienes ya están con Dios y tomar ejemplo de su vida.
El 2 de noviembre es la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos: la Iglesia reza por todas las personas que han muerto, y cada familia, por las suyas. Rezar por los difuntos es una costumbre tan antigua como la propia Iglesia, como recuerdan los obispos españoles.
El 1 de noviembre es fiesta nacional en toda España y las comunidades autónomas no pueden cambiarla por otra. El 2 no siempre es festivo, y por eso muchas familias van al cementerio el día 1, aunque el día dedicado a los difuntos sea el 2. En 2026 el 1 cae en domingo, y el calendario oficial publicado en el BOE recoge el lunes 2 como «Día siguiente a Todos los Santos».
Qué se hace en España estos días
Lo más sencillo es también lo más extendido. Como lo resume el secretariado de liturgia de los obispos españoles: vamos al cementerio, rezamos por ellos y adornamos con flores el lugar donde descansan. Alrededor de eso, cada tierra tiene sus costumbres:
Los huesos de santo: rollitos de pasta de almendra con forma de hueso, muchas veces rellenos de yema. Son el dulce más típico de estos días.
Los buñuelos de viento: bolitas de masa frita, a menudo rellenas de crema: el otro dulce clásico de estos días.
La castanyada en Cataluña: la noche de Todos los Santos se comen castañas asadas, boniatos y panellets, unos dulces de mazapán de almendra, con vino dulce o cava. Antes se hacía en casa, en familia, rezando por los difuntos.
El magosto en Galicia: una hoguera para asar castañas. Entre el 1 y el 11 de noviembre las casas gallegas huelen a castaña asada, y el 11 se celebra la fiesta grande, con castañas y vino nuevo junto al fuego.
El Don Juan Tenorio de José Zorrilla vuelve a los escenarios. En Alcalá de Henares se representa al aire libre desde 1984; es Fiesta de Interés Turístico Nacional y su gran noche es el 31 de octubre, la «Noche de Don Juan».
Si este año no puedes ir al cementerio
A veces el cementerio queda lejos, la salud no acompaña o la vida no da para más. Recordar no depende del lugar. Algunas ideas para hacerlo desde casa:
Pon su foto en un sitio de la casa con una flor o una vela, aunque sea solo ese día.
Prepara algo que le gustaba comer y cuéntaselo a quien esté contigo.
Llama a alguien que también le quería. Hablar de esa persona en voz alta la acerca.
Escríbele lo que no te dio tiempo a decir. Te puede ayudar la carta a quien ya no está, que se queda solo en tu dispositivo.
Si alguien de la familia va al cementerio, pídele que lleve también tus flores, o que te mande una foto.
El primer Todos los Santos después de una muerte suele pesar mucho. Ves las flores en las tiendas, los anuncios de buñuelos, la gente organizándose para ir al cementerio, y todo te recuerda lo que falta. Es normal que te remueva por dentro, aunque haya pasado poco o mucho tiempo.
No tienes que hacer nada especial ni estar a la altura de nadie. Puedes ir al cementerio o no ir; puedes ir con gente o con calma, otro día. Lo que te sirva a ti está bien. En las fechas que duelen tienes ideas para prepararte, y en el duelo no va por fases, por qué cada persona lo vive a su ritmo.
Si hay niños en casa, estos días son una buena ocasión para hablar de quien ya no está, con palabras sencillas y verdaderas. Te puede ayudar cómo hablar a un niño de la muerte.
Frases para recordar a los tuyos estos días
Para una tarjeta, para dejar junto a las flores, para un mensaje a la familia o para escribirlo en tu estrella:
Hoy te llevo flores, pero te llevo conmigo todos los días.
No te veo, pero sigues sentado a la mesa de esta familia.
Este año no puedo ir a verte. Te recuerdo desde aquí, que también es tu casa.
Gracias por todo lo que sembraste en nosotros. Sigue dando fruto.
Hay nombres que no se borran de las lápidas ni del corazón.
Hoy hemos comido buñuelos y nos hemos acordado de ti a cada bocado.
Te echamos de menos en lo pequeño: en tu voz, en tus manías, en tu forma de reír.
El primer año sin ti, y no sé cómo se hace. Pero aquí estoy, recordándote.
Que descanses en paz, y que nosotros aprendamos a vivir con tu ausencia.
Tu recuerdo es la flor que no se marchita.
Mientras alguien diga tu nombre con cariño, sigues aquí.
Por todos los que ya se fueron: gracias por habernos querido.
Si quieres que tu recuerdo no se quede solo dentro de ti, puedes encender una estrella. Entra en compartiendo.org, pulsa «Enciende tu estrella», elige «Lo que me pesa» (o «Lo que agradezco», si quieres dar las gracias por su vida) y, en «¿Por quién brilla?», elige «Por alguien que ya no está». Escribe lo que quieras, sin nombres, en un máximo de 280 caracteres.