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Frases para un ser querido que está en el cielo

Cuando alguien se va, seguimos teniendo cosas que decirle: que le echamos de menos, que hoy sería su cumpleaños, que ha pasado otro año. Aquí tienes casi cien frases escritas para este espacio, para madre, padre, abuelos, hijos, pareja o amigos, que puedes filtrar por momento y copiar.

Encuentra la frase para decírsela

Elige para quién es y para qué momento. Las frases que valen para todos aparecen siempre. Cambia lo que quieras: con su nombre, con un mote o con un detalle que solo vosotros conocíais, la frase será de verdad tuya. Si crees en el cielo, habla del cielo; si no, «allá donde estés» o «en mí» dicen lo mismo con otras palabras.

  • Te llevo conmigo cada día.
  • Sigues aquí, de otra manera.
  • Te echo de menos. Mucho.
  • Tu luz no se apaga.
  • Desde aquí, todo mi amor hasta donde estés.
  • No te fuiste del todo: te quedaste en mí.
  • Gracias por tanto.
  • Te sigo hablando, por si acaso me escuchas.
  • Hoy he visto algo que te habría encantado.
  • Cada estrella me recuerda un poco a ti.
  • Ojalá pudiera contarte cómo me ha ido hoy.
  • Lo que me enseñaste sigue sirviéndome cada día.
  • Hay días en que te noto muy cerca.
  • Quererte no terminó cuando te fuiste.
  • No sé dónde estás, pero sé que estás en mí.
  • Si el cielo existe, que te cuiden como tú nos cuidaste.
  • Descansa, que aquí te seguimos queriendo.
  • Que tu recuerdo me haga mejor persona.
  • Gracias por haber estado. Gracias por seguir estando.
  • Todo lo bueno que hago lleva un poco de ti.
  • Te has perdido muchas cosas, y te las cuento todas.
  • No hay día en el calendario en que no te piense.
  • Feliz cumpleaños allá donde estés.
  • Hoy cumplirías años, y te celebramos igual.
  • Feliz cumpleaños en el cielo. Te celebramos aquí abajo.
  • Hoy, en tu cumpleaños, una estrella brilla por ti.
  • Hoy celebramos tu vida más que lloramos tu ausencia.
  • Hoy hace un año, y te quiero igual que el primer día.
  • Otro año sin ti, otro año queriéndote.
  • El tiempo pasa; el cariño se queda.
  • Hoy encendemos una luz por ti.
  • Hoy te pongo flores y te cuento lo que ha pasado este año.
  • Han pasado los años y te sigo nombrando con una sonrisa.
  • Tu silla sigue en su sitio, y tú, en nuestro corazón.
  • Esta Navidad brindamos por ti.
  • Se me hace raro celebrar sin ti, pero estás en cada brindis.
  • En estas fiestas, cada vela que encendemos es un poco tuya.
  • Mamá, te echo de menos cada día.
  • Mamá, sigo haciendo tus recetas y me salen casi iguales.
  • Feliz cumpleaños, mamá. Hoy te celebro con todo lo que me enseñaste.
  • Hoy hace un año que te fuiste, mamá, y te sigo buscando en todo.
  • Gracias, mamá, por quererme como solo tú sabías.
  • Mamá, todavía oigo tu «abrígate» cada vez que salgo de casa.
  • Feliz Día de la Madre, mamá, allá donde estés.
  • Llevo tu forma de querer en las manos, mamá.
  • Mamá, esta Navidad tu sitio en la mesa tiene una vela encendida.
  • Decías que me parecía a ti. Ahora me alegra tanto que fuera verdad.
  • Papá, te echo de menos más de lo que sé decir.
  • Feliz cumpleaños, papá. Hoy brindo por ti.
  • Papá, cada vez que arreglo algo en casa pienso en ti.
  • Hoy hace años que te fuiste, papá, y tus consejos me siguen sirviendo.
  • Feliz Día del Padre, papá. Te sigo llevando de la mano.
  • Gracias, papá, por enseñarme a no rendirme.
  • Papá, ojalá conocieras a tus nietos. Te harían reír tanto.
  • Tu risa, papá, sigue sonando en las comidas de familia.
  • Papá, cuando tengo que decidir algo, me pregunto qué dirías tú.
  • Mamá, papá: gracias por todo. Os quiero siempre.
  • Abuela, tus historias se siguen contando en esta casa.
  • Abuelo, gracias por tanto tiempo y tanta paciencia.
  • Feliz cumpleaños, abuela. Hoy hacemos tu bizcocho.
  • Abuelo, la familia que formaste sigue unida, como tú querías.
  • Te echo de menos, abuela: tus manos, tu casa, tu calma.
  • Abuelo, a veces todavía me sale llamarte los domingos.
  • Abuelos, gracias por ser mi refugio.
  • Esta Navidad tu receta no ha faltado en la mesa, abuela.
  • Hoy hace un año, abuelo, y aún sonrío con tus refranes.
  • Hijo mío, te quiero hoy y siempre.
  • Feliz cumpleaños, mi niña. Te celebramos con todo nuestro amor.
  • Cada día digo tu nombre, hijo. Nunca dejaré de hacerlo.
  • Fuiste lo más bonito de mi vida, y lo sigues siendo.
  • Hoy hace un año, hija, y te seguimos queriendo con toda el alma.
  • Hijo, tu luz nos sigue enseñando el camino.
  • En cada estrella busco un poco de ti, cariño.
  • Tu nombre se sigue oyendo en esta casa, todos los días.
  • Esta Navidad tu calcetín sigue colgado. Te queremos.
  • Mi amor, te echo de menos en cada rincón de la casa.
  • Feliz cumpleaños, cariño. Hoy te celebro con nuestras canciones.
  • Hoy hace un año, amor, y sigo dándote los buenos días.
  • Gracias por la vida que compartimos.
  • Sigo poniendo dos tazas sin darme cuenta.
  • Fuiste mi casa. Lo sigues siendo.
  • En el día de nuestra boda brindo por ti y por todo lo vivido.
  • Esta Navidad me has faltado en cada abrazo.
  • Hermano, me faltas en las risas y hasta en las discusiones.
  • Feliz cumpleaños, hermana. Hoy nos acordamos de ti todos juntos.
  • Fuiste mi primer compañero de juegos. Te echo de menos.
  • Hoy hace un año, hermano, y aún quiero llamarte para contarte cosas.
  • Hermana, tu sitio en la mesa sigue siendo tuyo.
  • Te quiero, hermano. Siempre.
  • Amigo, hoy he pasado por nuestro sitio y te he sentido cerca.
  • Feliz cumpleaños, amiga. Hoy brindamos por ti los de siempre.
  • Gracias por cada risa, amigo.
  • Hoy hace un año y seguimos contando tus anécdotas.
  • Me faltas en los planes, amiga. Te guardo un sitio en todos.
  • Los amigos así no se van del todo.

Dónde dejar estas palabras

Una frase para quien ya no está no tiene que llegar a ningún sitio para servir. Decirla, escribirla o dejarla en un lugar que era suyo ya es una forma de seguir en relación con esa persona.

Su cumpleaños en el cielo

El primer cumpleaños sin alguien suele doler mucho, a veces más que el aniversario de su muerte, porque era un día de alegría. No hay una manera correcta de pasarlo. Hay familias que lo celebran como siempre, con su tarta favorita y una vela; otras prefieren un día tranquilo, una visita o un paseo por un sitio que le gustaba.

Una idea sencilla: que cada uno cuente un recuerdo suyo. Las risas que salen ese día no son una falta de respeto; son la prueba de lo que esa persona dejó. Para las otras fechas difíciles, lee las fechas que duelen, el aniversario de su fallecimiento y, si se acerca diciembre, la primera Navidad sin él o sin ella.

Para el Día de la Madre y el del Padre

Hay días del calendario que se llenan de anuncios y felicitaciones justo cuando más se echa de menos a alguien. Si te pesa ese día, tienes ideas en el Día de la Madre sin ella y el Día del Padre sin él. Y si lo que buscas es qué decirle a otra persona que acaba de perder a alguien, están las frases de pésame.

Una estrella que brilla por quien ya no está

En Un universo compartido puedes encender una estrella por esa persona y escribirle lo que quieras decirle, sin nombres y en pocas líneas. Brilla siete días en un cielo compartido, y quien la vea podrá dejarte unas palabras de compañía. Más en una estrella por un ser querido.

Fuentes

  1. Ministerio de Sanidad, «024. Línea de atención a la conducta suicida»
✦ Enciende una estrella por quien ya no está