Para dar el pésame basta con decir que lo sientes, recordar a quien se ha ido y ofrecer algo concreto. Aquí tienes 120 frases propias para filtrar por parentesco y por dónde las vas a decir, y copiar con un toque.
Busca la frase que necesitas
Elige quién ha fallecido y dónde lo vas a decir; las frases que valen para todos salen siempre. Añade su nombre o un recuerdo y la frase será más tuya.
Lo siento muchísimo. Estoy contigo.
Te acompaño en el sentimiento, de corazón.
No tengo palabras. Solo quiero que sepas que estoy aquí.
Un abrazo muy fuerte. Pienso en ti.
Siento mucho tu pérdida. Mañana te llamo, ¿vale?
Me acabo de enterar. Lo siento en el alma.
Estoy pensando en ti y en tu familia.
No hace falta que contestes. Solo quería abrazarte desde aquí.
Cuenta conmigo, hoy y también dentro de un mes.
Lo siento de corazón. Aquí estoy para escucharte cuando quieras.
Hoy no hace falta decir nada. Te mando un abrazo largo.
Siento no poder estar ahí. Te acompaño desde lejos.
Te llamo esta semana. Si no te apetece hablar, no pasa nada.
Descanse en paz. Un abrazo fuerte para toda la familia.
Gracias por avisarme. Siento mucho la noticia.
Con todo nuestro cariño, en este momento tan triste.
Que el recuerdo de tantos años os dé paz.
Su recuerdo seguirá vivo en todos los que le quisimos.
No hay palabras para un dolor así, pero sí cariño, y mucho.
Os acompañamos con el corazón en esta despedida.
Que encontréis consuelo en el amor que os rodea.
Que la paz os vaya llegando poco a poco, a su ritmo.
Lo que se quiere de verdad no se pierde del todo.
Le recordaremos con mucho cariño.
Lo siento mucho. Ven aquí, que te doy un abrazo.
No sé qué decirte, pero aquí estoy.
¿Quieres contarme cómo fue? Tengo todo el tiempo del mundo.
Tengo un recuerdo muy bonito de vuestra casa. Un día te lo cuento.
No tienes que estar bien. Llora lo que necesites.
Mañana paso a llevarte la comida. No tienes que hacer nada.
Me quedo un rato contigo, aunque no hablemos.
Aquí tienes un hombro, un café y todo el tiempo que haga falta.
Ha sido una despedida preciosa, llena de cariño.
Su nombre se puede seguir diciendo. A mí me gusta oírlo.
Ha pasado un mes. ¿Cómo estás de verdad?
Sé que se acerca su cumpleaños. Ese día estaré pendiente de ti.
Lamento profundamente su pérdida. Reciba mi más sentido pésame.
En nombre de todo el equipo, nuestro cariño y nuestro pésame.
Tómate el tiempo que necesites. Nosotros nos ocupamos de lo urgente.
Sentimos mucho la noticia. Estamos a tu lado.
Le acompañamos en el sentimiento, a usted y a toda su familia.
No te preocupes por el trabajo: ahora lo importante es tu familia.
Nuestro sentido pésame. Os tenemos muy presentes.
Siento muchísimo lo de tu madre. Te abrazo fuerte.
Una madre se queda en todo lo que te enseñó.
Tu madre estaría orgullosa de cómo la cuidaste hasta el final.
Qué suerte tuvo de tenerte, y tú de tenerla a ella.
Me acuerdo de su sonrisa cada vez que pasaba por vuestra casa.
Perder a una madre es perder la primera casa. Estoy contigo.
Lamento mucho el fallecimiento de su madre. Reciba nuestro más sentido pésame.
Hoy pienso en ti y en tu madre, en todo lo que te dio.
Su cariño sigue en tu manera de querer.
Ojalá te consuele saber cuánto te quería.
Siento mucho lo de tu padre. Estoy aquí para lo que necesites.
Tu padre fue un hombre bueno, y eso queda.
Cuánto se le va a echar de menos. Un abrazo enorme.
Lo veo en tu forma de reír y de ayudar a los demás.
Lo que tu padre sembró sigue creciendo en vosotros.
Recuerdo cómo hablaba de ti, con qué orgullo.
Lamentamos el fallecimiento de su padre. Le acompañamos en el sentimiento.
Que su ejemplo te acompañe y te dé fuerza en estos días.
Era un gran hombre. Un abrazo fuerte a toda la familia.
No hay palabras para esto. Estoy aquí, hoy y siempre.
Vuestro hijo os quiso y fue muy querido. Eso nadie os lo quita.
Seguiré diciendo su nombre con vosotros siempre que queráis.
Lo siento con toda mi alma. No tenéis que ser fuertes.
Su vida llenó la vuestra de luz, y esa luz sigue aquí.
Pensamos en vosotros cada día y estaremos cerca, sin prisas.
Te acompaño en este dolor que no tiene nombre.
Lamentamos de corazón la pérdida de su hija. Estamos a su disposición.
Me acuerdo mucho de su risa. ¿Hablamos de ella?
Ningún padre ni ninguna madre debería pasar por esto. Te abrazo.
Siento mucho lo de tu abuela. Sé lo que era para ti.
Los abuelos dejan huella en todo: en las recetas, en la forma de cuidar.
Qué vida tan larga y tan llena de cariño.
Tu abuelo se fue rodeado de la familia que construyó.
Me encantaban sus historias. Las seguiremos contando.
Aunque sea ley de vida, duele igual. Estoy contigo.
Lamento el fallecimiento de su abuelo. Mi más sentido pésame.
Lo que te enseñó lo llevarás siempre contigo.
Siento mucho lo de tu hermano. Te mando un abrazo muy grande.
Un hermano estuvo ahí desde el principio. Entiendo que duela tanto.
Tantos recuerdos compartidos siguen siendo tuyos. Estoy aquí.
Me acuerdo de lo que os reíais juntos. Lo siento muchísimo.
Pienso en ti y en toda tu familia. Os abrazo a todos.
Lamentamos la pérdida de su hermana. Reciba nuestras condolencias.
Su forma de estar en el mundo no se olvida.
No estás solo ni sola en esto. Cuenta conmigo.
Siento muchísimo lo de tu compañero. Estoy aquí, de día y de noche.
Lo que vivisteis juntos es tuyo para siempre.
Erais un equipo precioso. Te acompaño en este dolor tan grande.
No tienes que hacer nada solo o sola estos días: déjanos ayudarte.
Su amor sigue en la casa, en vuestras cosas, en ti.
Esta noche y las que vengan, si no puedes dormir, escríbeme.
Lamentamos el fallecimiento de su esposa. Le acompañamos en el sentimiento.
Recuerdo cómo os mirabais. Eso no se va.
Pienso en ti y en todo lo que compartisteis. Un abrazo inmenso.
Siento mucho lo de tu amigo. Sé lo que significaba para ti.
Los amigos de verdad son familia elegida. Lo siento de corazón.
Cuéntame cosas de ella cuando quieras. Me gustaría conocerla a través de ti.
Qué suerte que os encontrarais en la vida.
Me acuerdo de lo bien que lo pasabais juntos. Te abrazo.
Hoy brindo por tu amiga y por todo lo que os disteis.
Perder a un amigo también es un duelo grande.
Lamento la pérdida de su amigo. Tómese los días que necesite.
Un compañero excelente y una persona aún mejor. Le echaremos de menos.
Su mesa se nos queda muy vacía. Nuestro cariño a toda su familia.
Trabajar a su lado fue un regalo. Todo el equipo os acompaña.
Siempre tenía un momento para ayudar a los demás. No lo olvidaremos.
Para nosotros era mucho más que un compañero. Lo siento mucho.
Nos deja un vacío enorme en la oficina y un recuerdo precioso.
Hemos perdido a una compañera muy querida. Nuestro pésame a su familia.
Sé que trabajabais codo con codo. Si quieres hablar, aquí estoy.
Siento mucho lo de tu perro. Fue muy querido, y se notaba.
Lo siento mucho. Ha sido de la familia durante muchos años.
Le diste una vida llena de cariño, y él te dio lo mismo.
Es normal que duela tanto: era tu compañía de cada día.
Te acompaño en este duelo, que también es de verdad.
Qué suerte tuvo de dar contigo.
La casa va a estar muy rara sin ella. Te mando un abrazo.
Qué decir y qué no decir
Di que lo sientes, sin rodeos.
Nombra a quien se ha ido. Decir su nombre no hace más daño: dice que sigue importando.
Ofrece algo concreto. «El jueves te llevo la cena» ayuda más que «si necesitas algo, dímelo».
Y mejor evitar, aunque se diga con cariño (hay más en frases de consuelo):
«Está en un lugar mejor»: a quien no lo cree le suena a que no debería estar triste.
«Al menos…»: empequeñece la pérdida.
«Sé lo que sientes»: cada duelo es distinto.
«Tienes que ser fuerte»: le pide que esconda la pena.
Si no te salen las palabras
Bastan tres partes: lo siento, lo que recuerdo y lo que puedo hacer. «Siento muchísimo lo de tu madre. Me acuerdo de lo bien que nos recibía. El jueves te llevo la comida.» Y si llegas tarde, escribe igual: un pésame a las dos semanas también se agradece.
Después del entierro: seguir cerca
Lo difícil llega cuando todos vuelven a su vida y la casa se queda en silencio.
Escribe a las dos semanas, al mes y a los tres meses.
Ofrece ayuda práctica: papeles, compras, una tarde con los niños.
Sigue nombrándole y no metas prisa: el duelo no va por fases.
Una estrella por su ser querido
Puedes encender una estrella anónima por quien ha fallecido o por quien se ha quedado: brilla siete días y otras personas la acompañan. Si la pérdida es de un animal, tienes frases para una mascota que ha muerto.