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Por qué reímos más en compañía

Agradecer y alegrarse · 4 min de lectura · Publicado el 19 de octubre de 2026

Reímos más en compañía porque la risa, más que una respuesta al humor, es una señal entre personas: dice «estoy a gusto contigo». En un estudio clásico, la gente se reía más de treinta veces más cuando estaba con otros que cuando no había nadie. Y reír juntos parece ayudar a sentirse más unidos.

Escuchar cómo se ríe la gente de verdad

Pensamos que nos reímos de cosas graciosas. El neurocientífico Robert Provine, de la Universidad de Maryland en el condado de Baltimore, quiso comprobarlo y salió a escuchar cómo se ríe la gente de verdad: en centros comerciales, en restaurantes, en bares.

Lo que encontró sorprendía. En su estudio de 1993, más del 99 % de las risas llegaban en las pausas, al final de una frase, sin cortar a nadie. Y quien más se reía era quien hablaba, no quien escuchaba. Como resume un artículo de 2018 en la revista Frontiers in Psychology, la mayoría de lo que se decía justo antes de reír no tenía ninguna gracia: eran frases corrientes, del tipo «bueno, ya nos veremos».

Treinta veces más con otros

Unos años antes, Provine y Kenneth Fischer habían pedido a un grupo de estudiantes universitarios que llevaran durante una semana un diario de cuándo se reían, sonreían o hablaban, y con quién estaban. En aquel trabajo de 1989 vieron que reír era más de treinta veces más probable en compañía que estando sin nadie, y sonreír, más de seis veces.

Conviene tomar la cifra como lo que es: el resultado llamativo de un estudio pequeño, hecho con estudiantes. La idea de fondo, en cambio, se ha visto muchas veces después.

Para qué sirve

La conclusión de Provine fue que la risa tiene poco que ver con el humor y mucho con el vínculo. Es una señal entre personas: dice «estoy a gusto contigo», «somos del mismo grupo». Por eso se contagia, y por eso cuesta tanto reír sin nadie delante.

La investigación posterior va en la misma línea. En 2014, Scott y sus colegas revisaron lo que se sabía y describieron la risa como una emoción social: aparece sobre todo cuando estamos con otros y se relaciona con el afecto, con estar de acuerdo y con calmar los ánimos. También distinguieron dos risas: la que se nos escapa sin querer y la que usamos, a propósito, para acompañar una conversación. Las dos cumplen su función.

Lo que hace en nosotros

En 2012, Dunbar y sus colegas hicieron seis experimentos, unos viendo vídeos en el laboratorio y otros en espectáculos de comedia en directo. Después de reír, la gente aguantaba mejor una pequeña molestia física que en las condiciones de control. Los autores proponen que reír en grupo libera endorfinas, y que eso podría ayudar a crear lazos entre las personas.

Reír con otros acerca a las personas y baja la tensión de una conversación difícil. No cura nada, pero cambia el ambiente, y a veces eso basta para que un mal día se pueda llevar. Si te interesa por qué las emociones agradables, aunque sean breves, cuentan, lo explicamos en para qué sirven las emociones positivas.

Buscarla

La risa no se puede forzar, pero se le pueden abrir puertas:

Contar algo bueno también abre la risa. Por qué la alegría crece al compartirla lo contamos en compartir las buenas noticias.

Una risa también se agradece

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Fuentes

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